A la Opinión Pública y muy en especial a la Gran Afición del fútbol mexicano.

18 Apr, 2020

“Unidos en la comunión de nuestra fe, traemos nuestras oraciones ante Dios... Oremos por Sunderland FC y por nuestra ciudad. Dios nuestro Señor ayúdanos a entender lo que el fútbol significa para nuestra comunidad, muéstranos cómo el fútbol puede ayudar a unir, guíanos para tomar lo mejor de cada juego, ayúdanos a través de nuestro enojo y nuestros corajes cuando nuestro equipo no juega lo bien que debería, ayuda a la gente de Sunderland en su frustración, ya que son gente buena que trabaja muy duro; guíanos en el amor por nuestra ciudad y nuestro club, porque es un amor que emerge de pasión. Querido Dios, ayuda a Sunderland y a todos sus jugadores en sus habilidades en cada juego, otórgales creer en sí mismos y un espíritu de confianza, porque el éxito de nuestro equipo, lidera el éxito y la prosperidad de nuestra ciudad, Amén”

Así inicia la muy recomendada serie, Sunderland ‘Til I Die, vida real de un histórico club de Inglaterra. El origen social del fútbol, su romanticismo y su alto grado de responsabilidad con la comunidad deben ser variables y misiones constantes para todos los que participamos de esta industria, sin embargo, tienen que caminar basados en la realidad, actualidad y deben de ir de la mano del crecimiento exponencial que el sector ha tenido en las últimas tres décadas en términos financieros, económicos y de gestión.

La pasión a veces puede llevarnos a soslayar la objetividad y, sobre todo, cuando está alimentada erróneamente.

“Put your money where your mouth is” algo así como, “pon tu dinero en donde están tus palabras”, es una típica frase para aquellos que vociferan cuando no tienen nada puesto en la mesa, rifan gratis con todo por ganar... Cierto es que a varios modelos de gestión y a ciertos personajes, con el paradigma de transparencia y rendición de cuentas, se les termina una mina de oro en una economía paralela y opaca, de la que han vivido acomodados por muchos años. Comprendo también su malestar.

Entiendo y empatizo con los jugadores y sus familias, con todos los empleados de la cadena de valor y los aficionados. Conozco cómo se ha generado en los jugadores y todos los que trabajan alrededor de estas divisiones, un sentimiento de incertidumbre y se les ha encendido la mecha contra cualquier cosa que no sea regresar a como estábamos. Lamentablemente en ningún sector de la sociedad regresaremos adonde estábamos. 

Esa falta de claridad y de información los hace pelear, sin saberlo, una batalla que va incluso contra sus propios intereses. La división, en su mayoría, está en quiebra técnica. Hay adeudos pasados y no hay recursos para enfrentar los compromisos con jugadores, colaboradores y proveedores. Sin rescate financiero -lean y grábense bien el término-, SIN RESCATE FINANCIERO, están peleando por conservar algo que no tiene forma de ser sostenible.  

Dicen que son las obras las que hablan por sí mismas y no hay mejor testimonio de lo que significa para nuestro grupo un jugador y su familia en todo su entorno integral tanto personal como profesional, que el testimonio que pueden dar los cientos de jugadores que durante los últimos catorce años han pasado a través de nuestra organización.

Es muy importante comprender que la situación financiera critica que se vivía en la Liga de Ascenso ya existía y que esta lamentable pandemia solo la acentuó y aceleró.

El gran argumento de la campaña en contra de la reestructura dice: “déjenme ascender y luego apoyo la reestructura”, ¿Es en serio? ¿Ves la tempestad y no te hincas?

Es la segunda ocasión en la que esto sucede, había un contrato de largo plazo, la propuesta de su grupo era desconocer el contrato que habían firmado administraciones anteriores, ¿es en serio? Lo que se llevó a la Asamblea y se votó por mayoría en aquella ocasión fue una renegociación de condiciones contratadas, que de buena fe los dueños de los derechos accedieron a renegociar, lo que resultó en un contrato actual para la Selección Nacional que es muy virtuoso y mantiene a la FEMEXFUT con finanzas sanas.

Ya basta, cuando se pierde una votación en la mesa con la mayoría, uno debe adherirse y asumirla como propia; el no hacerlo minimiza e indigna a nuestra Asamblea, a sus miembros y descalifica a nuestros Directivos. La industria del fútbol, globalmente y en particular en México, enfrentará serios desafíos; nuestro fútbol requiere gente seria y unida para enfrentarlos y salir ganadores de ese partido.

Se filtra información a conveniencia, se publican actas de Asamblea modificadas y que además, debieran de ser confidenciales por su origen. Te recuerdo, compañero, que un “NDA” (non disclosure agreement - convenio de confidencialidad) con el que se asume la participación en un Comité, Consejo o Asamblea no significa “No decir mentiras” y mucho menos decir medias verdades, significa no hacer pública información o, peor aún, manipularla. Hay serias responsabilidades de carácter civil y corporativas alrededor de esto.

Jesús, el día que quieras debatir seriamente, abiertamente y de frente, encantado de hacerlo, pero ya basta de operar por atrás. Sólo dime el lugar y la hora y ahí estaré. En el inter, por favor mide las consecuencias que tiene alimentar rencores y manipular la pasión de las aficiones en el entorno actual que vivimos. Te invito a adherirte a lo que la mayoría decide en votación en la mesa, a hacer de esas decisiones una en común, alimentarla y enriquecerla construyendo y aportando para que tenga éxito.

Es tiempo de dejar de polarizar y de trabajar unidos por una sola causa, El Fútbol Mexicano, su presente y su futuro.

En las últimas semanas he sido señalado de forma temeraria e infundada como el autor intelectual de la cancelación del descenso y el ascenso, atacado y condenado en reputación y carácter de estar actuando por un interés particular. 

Hablando en particular de Atlas, este equipo tiene todas las características necesarias para ser un equipo exitoso y protagonista, sólo tenemos que redirigir y reenfocar su fuerza. Cuando hicimos esa adquisición, el riesgo de descender era una posibilidad que el modelo de negocio asume y soporta ya que se heredaron números difíciles de revertir en el corto plazo. 

En mi rol en la Asamblea de Dueños, mi única misión, responsabilidad y visión es la del fútbol mexicano, nunca antepondría un interés particular al interés general. Sólo creciendo como industria podremos estar mejor como equipos individuales. El valor compartido potencia el valor individual y no al revés.

Comparto 11 puntos relevantes que considero pueden aportar a la comprensión de la actualidad que vivimos:

1. El descenso y el ascenso lo inhibió el proceso de certificación, no había ninguna institución de las 12 que estuviera certificada para participar sanamente en la primera división. Previo incluso a las certificaciones, era probable que más equipos se retiraran de la competencia por insuficiencia financiera.

2. Un alto porcentaje de los ingresos del fútbol mexicano provienen de EUA. Su liga (MLS) ha venido creciendo de forma ordenada, pausada, pero constante en todos los sentidos: comercialmente, infraestructura, estructura financiera, difundida y deportiva. Sus fundamentales son sólidos, su mercado muy grande, relevante en poder adquisitivo y creciente en el gusto y apetito por el fútbol. Hoy los clubes de la MLS tienen una facturación anual mucho más alta que nuestra liga. El tipo y número de dueños e inversionistas, su solidez y su entorno de inversión y certeza les permite una expansión de largo plazo muy prometedora.

3. Los dueños en el fútbol mexicano están en extinción, cada vez somos menos y la multipropiedad ha llegado a niveles insospechados. Hoy no generamos el apetito ni la certidumbre mínima necesaria para atraer inversionistas.

4. Un equipo en la actualidad, para poder competir y hacer virtuosa su economía con lo deportivo y su rol social, requiere de una base de afición apasionada, una industria y empresas locales interesadas y apoyando, infraestructura (estadio y centro de alto rendimiento) y un dueño comprometido con solvencia moral y financiera.

5. En las ligas de fútbol desarrolladas, un porcentaje relevante de los ingresos de la primera división se destinan a subsidiar la división de ascenso y otro porcentaje importante a un paracaídas para los equipos que descienden. Esta práctica virtuosa, salvaguarda el valor y evita las pérdidas de valor y desastres económicos.

6. La proporción entre los sueldos de la Liga Mx y Ascenso Mx son totalmente desproporcionadas al compararlas con ejemplos similares (Argentina, Uruguay, Colombia). Ninguno de los equipos de Ascenso Mx genera ingresos que se acerquen al 50 % de sus gastos, la mayoría de los actuales dueños, no están dispuestos o no pueden sostener ya esas pérdidas.

7. Necesitamos fortalecer a la Asociación de Futbolistas, que los jugadores tengan una sana y solida representación, involucrarlos, que comprendan las distintas situaciones que enfrentamos y aprendan a negociar en los canales institucionales y no negociar en los medios.

8. El rescate financiero propone en el corto y mediano plazo una liga que a través del desarrollo, expansión y control financiero brinde salud a la estructura, garantice el empleo y la formación deportiva sentando las bases para visualizar en el horizonte el mundial 2026 como el punto de inflexión para proyectar el largo plazo.

9. Es probable que una posible creación de una liga norteamericana en el corto plazo sea mejor para la MLS, en el mediano plazo para la Liga MX, pero en el largo plazo es mejor para ambos y el potencial de generación de valor y empleos es inmenso. Sin duda es una alternativa que se debe explorar y analizar.

10. En la parte deportiva y romántica del tema ascenso y descenso, ¿cuántos jugadores que ascienden con un equipo permanecen en primera división? ¿Cuántos jugadores han cobrado el premio de ascenso que se les ofrece? ¿A cuántos jugadores se les debe dinero de éste y los pasados torneos?

11. ¿En qué momento se está cerrando la oportunidad de trabajo a los jugadores mexicanos? Hay decenas de ligas en el mundo en las que con capacidad y talento podrían jugar, por qué aferrarse a cobrar sueldos irreales en ligas con pérdidas que son ya insostenibles. Oportunidad de trabajo hay y habrá, oportunidad de desarrollarse y formarse también, tal vez no en los montos que había antes.

El fútbol es Asociación, es unión, es trabajo en equipo, “Es lo más importante de lo menos importante” y sobre todo tiene una relevancia, influencia y repercusión social de altísimo grado. Tenemos que sanar y regresar a la unidad, liderar con gran responsabilidad y dirigirlo para que contribuya desde su trinchera a la prosperidad y paz en nuestro país.

Nuestro compromiso es Ganar Sirviendo y sé que la gran mayoría de los actores están dispuestos a construir reconociendo y respetando nuestras diferencias en visiones y punto de vista.

 

Alejandro Irarragorri Gutierrez

Presidente del Consejo de Administración